Summary: Definición de las Métricas relacionadas con el proceso.
Estas métricas evalúan el proceso de fabricación del producto correspondiente. Algunos ejemplo clásicos de este tipo de métricas son el tiempo de desarrollo del producto, el esfuerzo que conlleva dicho desarrollo, el número y tipo de recursos empleados (personas, máquinas,…), el coste del proceso, etc.
El tiempo requerido para completar un proceso en particular (tiempo total del proyecto, por ingeniero, por actividad, etc) es un indicador de la mantenibilidad del sistema a tener en cuenta. Aunque no se puede generalizar, cuanto mayor es el tiempo total y por ingeniero para desarrollar un sistema mayor será su complejidad y por lo tanto más difícil será de mantener.
De la misma manera, cuanto mayores sean los costes requeridos para un proceso en particular (esfuerzo en personas-día, costes de viajes, recursos de hardware), menor será la mantenibilidad del sistema.
Además, de estas, el número de defectos descubiertos durante la fase de pruebas y las métricas relacionadas.
El número de defectos encontrados durante la fase de pruebas una vez que el código está integrado está correlacionado positivamente con el número de defectos del software que se encontrarán durante la explotación del mismo.
Un gran número de defectos durante las pruebas indica que durante la fase de desarrollo se han cometido muchos errores, y, salvo un gran esfuerzo en la fase de pruebas, parte de estos errores se arrastrarán hasta que el sistema esté en explotación.
Una posible manera de medir la mantenibilidad de un software durante su proceso de construcción es medir la frecuencia de fallos debidos a efectos laterales producidos después de una modificación (X):
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siendo A el número de fallos debidos a efectos laterales detectados y corregidos y B= número total de fallos corregidos.
Cuanto mayor sea X es predecible que más difícil será de mantener en el futuro el sistema.