Summary: Como educadores que formamos a los futuros líderes educacionales en programas credenciales y grados académicos, nos enfrentamos al reto de inculcar en ellos ciertas actitudes y valores mientras que al mismo tiempo los ayudamos a adquirir un conjunto de habilidades y conocimientos – todo crucial para el éxito en el mundo desafiante de la educación de hoy. Al mismo tiempo, esperamos tener un impacto en ellos como personas y proveerles una plataforma o filosofía que puedan aplicar en su propio ambiente permitiéndoles tener un efecto dominó positivo en aquellos con quien se relacionan en su trabajo diario. Los líderes educacionales, a través de su trabajo con las comunidades en y alrededor de sus escuelas enfrentan una tarea sobrecogedora de preparar a los postgraduados para el éxito tanto durante el proceso educacional como el de proveerles con lo que necesitan para contribuir de forma positiva a la sociedad una vez hayan completado su educación. En este tipo de trabajo, es necesario que los líderes educacionales trabajen en una manera colaborativa, democrática y ética. Si ellos pueden dejar programas de Liderazgo Educacional con el entendimiento del poder de comunidades de aprendizaje demócratas – que ellos son el camino para facultar y a un aprendizaje poderoso para adultos, niños y ultimadamente la sociedad – más vale que estemos seguros que van a hacer una diferencia en el lugar de trabajo.
